Musiespaña
Admirable Asier Polo
Martes, 15/11/2011
Tremendo éxito del violonchelista Asier Polo con la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia. En el concierto, que tuvo lugar el pasado 11 del 11, tocó el concierto para violonchelo de Joaquín Rodrigo.

Con la 'Ritirata nocturna de Madrid' de Luigi Boccherini, en versión de Luciano Berio, el Concierto para violonchelo de Joaquín Rodrigo, 'Primavera Apalache' de Aaron Copland y la Sinfonía número 1 del también norteamericano Elliot Carter, el director alcoyano Jordi Bernácer ha vuelto al podio de la Sinfónica de la Región ante una limitada asistencia, a pesar de contar con la participación para el concierto del maestro saguntino de un admirable Asier Polo, figura indiscutible del violonchelo español desde los tiempos en que hizo su debut en el Teatro Romea alternando su actuación con la del tenor Alfredo Kraus.

Y es que con programaciones como la que ha presentado el joven director alcoyano, se le va a poner a nuestra Orquesta muy en cuesta arriba superar los retos que tiene planteados, para lo que de poco le sirve el refrito de Berio, sin duda habilidoso y oportunista, o las producciones de un nacionalismo norteamericano que tiene muy poco o nada que ver con nosotros, mientras seguimos teniendo en el más absoluto abandono las músicas de nuestras pasadas generaciones de auténticos maestros de las que deberían tomar buena nota estas jóvenes promociones de directores españoles que brotan ahora por todos los rincones de nuestra geografía.

No oculta el Concierto para violonchelo de Rodrigo su ascendencia guitarrística, que de una manera tan determinante llegó a calar en la sustancia misma de la obra del autor del Concierto de Aranjuez. Chispeante y difícil este concierto se hace de notar por su casticismo que en manos de intérpretes como Asier Polo logra despertar la atención del oyente, sobre todo cuando proviene de un sonido tan noble y se maneja con la contenida prudencia expresiva de la que hizo gala a lo largo de todo su discurso, para rayar en lo trascendental, por no decir insuperable, en el momento de ofrecer fuera de programa la pieza de Cassadó.

Octavio de Juan

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